Arabia Saudita acelera pasos para diversificar su economía

Las principales economías petroleras del
mundo han comenzado a emigrar sus negocios
a otros frentes, como parte de una
ambiciosa transición energética que les permitirá
reducir su dependencia por el petróleo.
A inicios de octubre, Arabia Saudita concretó
la mayor emisión de la historia de bonos de
un país emergente, con el lanzamiento de USD
$17,500 millones de deuda, cuya demanda superó
en cuatro veces a la oferta.
La emisión, que superó el récord anterior de
Argentina de USD $16,500 millones, representó
para Arabia Saudita un éxito, porque garantiza a
los inversores la estabilidad de sus finanzas públicas
y la reducción de su dependencia al petróleo.
Los expertos estiman que la demanda total de
los bonos de Arabia Saudita asciende hasta USD
$67,000 millones, por lo que la venta de estos títulos
no tendrá mayores dificultades, dejando incluso
un amplio margen para la emisión de más
papeles de inversión a futuro. El enorme interés
por la deuda saudí se debe en parte a las bajas
tasas de interés globales y a la frustración de los
fondos por la falta de activos de rendimientos altos
en el mundo.
Analistas creen que la caída del precio del petróleo
afectó el presupuesto interno del Reino, lo
que ha obligado a Riad a buscar financiamiento
externo y a ejecutar planes para disminuir su dependencia
por la extracción petrolera.
Capital Economics en Londres calculó que la
deuda financiaría un tercio del déficit fiscal del
próximo año y casi toda la brecha de cuenta corriente
actual, lo que implica que probablemente
las reservas del Reino no descenderán demasiado
a largo plazo.