Archivo: Paquete Económico 2018, cumple con lo esperado, pero enfrentará retos importantes

Hacienda presentó el pasado viernes 8 de septiembre el paquete económico para el presupuesto 2018. Destaca que el gobierno federal busca mantener el esfuerzo de consolidar las finanzas públicas a través de restricciones en el gasto y reducciones de la deuda. Los principales puntos del Paquete son:

Se esperan ingresos presupuestarios sólo 3.6% superiores a 2017. Difícilmente se lograrán mayores aumentos en los ingresos públicos derivados por la reforma hacendaria implementada en 2013. Ahora, un mayor aumento en los ingresos sólo se podrá alcanzar al seguir ampliando la base de contribuyentes del SAT y/o por un mayor crecimiento real de la economía. La Política de Ingresos la basan en dos acciones específicas: cumplir con el Acuerdo de Certidumbre Tributaria planteado hasta 2018 (no incluir impuestos nuevos ni aumentos a los existentes) y, acompañar la culminación del proceso de consolidación fiscal.

Aumentará el gasto total sólo en 2.2% respecto a lo aprobado en 2017 (5.2 billones de pesos, esto es el 22.9% del PIB). El incremento se debe principalmente por mayor costo financiero (+10.6%, resultado de un nivel de deuda nominal mayor y una tasa de interés promedio más alta) y mayores participaciones a las entidades federativas y organismos autónomos, debido al aumento en la recaudación tributaria. Los Ramos Administrativos registrarían una reducción de 2.8%. Destacan las bajas en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y en la Secretaría de Agricultura. Ramos en donde se proponen aumentos en su presupuesto para 2018 (SEDESOL, Ejercito, Marina). El Gasto de Inversión (para el cual se destina el 15.9% del gasto total) seguirá reduciéndose en términos reales (-3.4%) con respecto a 2017. Con relación al Gasto Corriente, las Pensiones presentan el mayor incremento (5.2% real).

1 pesos por dólar, tipo de cambio promedio esperado para 2018

La meta de déficit público es de 2.5% como porcentaje del PIB. Con ello, buscará disminuir la deuda pública a que represente el 47.3% del PIB; al cierre del 2016 estaba en 50.1% y en 2017 se estima que se ubique en 48%. Se buscará, por segundo año consecutivo, alcanzar un superávit Primario. En esta ocasión de 0.9% del PIB.

Continuará la libre flotación del precio de la gasolina (SHCP no fijará precios), pero seguirán con una política de estímulos fiscales para que la transición de precios siga siendo ordenada.

El Paquete Económico demuestra el poco margen de maniobra que tiene el gobierno federal. La estructura sigue reflejando un gasto no programable muy elevado, participaciones inflexibles y la necesidad de enfocar recortes en el gasto de inversión. En buena parte la estructura rígida del gasto refleja la dificultad de contener el mismo gasto (a pesar de ingresos tributarios en máximos históricos), por lo que siempre se dificulta terminar con menor endeudamiento.

2% a 3%, rango de crecimiento esperado en el PIB

Sin embargo, el presupuesto es realista, conservador y le ayuda un poco que el deterioro de las finanzas públicas se haya detenido en 2017. A pesar de lo anterior, el Paquete económico 2018, y en particular las finanzas del gobierno federal enfrentan varios retos para el corto y mediano plazo que podrían desviarlo de lo presupuestado:

  1. Incertidumbre por el resultado de la renegociación del TLCAN.
  2. La mayor parte de los ajustes del gasto público se siguen dando en el rubro de inversión pública física.
  3. Es probable que en 2018 Banxico no registre remanentes (el peso mexicano se ha apreciado), lo que restaría un soporte para los ingresos del gobierno federal.
  4. Las elecciones presidenciales del próximo año supondrán un gran reto para las finanzas públicas, debido al incentivo a un mayor gasto o sustitución de recursos hacia actividades consideradas con mayor impacto político.

Antonio Sandoval