Energía nuclear ¿Sigue siendo una alternativa?

De acuerdo a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en julio del 2017 el número de plantas nucleares funcionando llegó a 447 en 30 naciones alrededor del globo, mientras que en 15 países se construyen 60 estaciones. Muchas veces se habla de la energía nuclear como se hace del petróleo, como algo que progresivamente debemos eliminar de nuestras actividades, la realidad es que, aunque sus riesgos son latentes y las energías alternativas crecen en aceptación, probablemente el mundo necesite de la energía nuclear para cumplir las metas de reducción de CO

A diferencia del gas natural o el carbón, la energía nuclear no genera emisiones de gases de invernadero, y en comparación con alternativas como los parques solares y eólicos, el retorno de energía es mucho mayor en comparación con el área requerida. Claro, un panel solar no genera desechos que deban almacenarse a cientos de metros de profundidad durante miles de años, y si una turbina tiene un desperfecto no emite radioactividad potencialmente dañina como consecuencia.

20 plantas nucleares entraron en funcionamiento de 2015 a 2016, la mayor cantidad en tres décadas 

Aunque su imagen ha sido gravemente dañada por incidentes como los de Chernóbil y Fukushima, países que buscan mantener su ritmo de crecimiento como China e India han decidido añadir reactores nucleares a su abanico de soluciones energéticas, de las 60 plantas en construcción de acuerdo a la AIEA, 39 se encuentran en esa región. Mientras que, en África y Medio Oriente, países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Nigeria están muy cerca de arrancar con su plan nuclear, incluso el gobierno saudita evalúa la posibilidad de convertirse en productor de uranio.

Como lo hemos mencionado el mayor problema de la energía nuclear es la percepción de que la tecnología utilizada en los reactores es vieja e insegura, la AIEA reporta que más de la mitad de las plantas en funcionamiento fueron construidas hace 30 años, en algunos de estos casos las plantas no se pueden substituir porque la inversión aún no ha sido recuperada. En lo que se refiere a tecnología países como China, Estados Unidos y Japón están impulsando el desarrollo de una nueva generación de reactores que utilizan helio en lugar de agua, conocidos como Reactor de Alta Temperatura Enfriado a Gas o HTGR por sus siglas en inglés, estos reactores ofrecen la posibilidad de ser utilizados para la cogeneración de calor y electricidad, incluso se podrían llegar a utilizar para tareas como la desalinización.

De acuerdo a la AIEA hay un total de 28 países interesados en construir su primer planta nuclear 

En su proyección hacia el 2050 la AIEA planteó dos escenarios, en el optimista prevé que la capacidad total crecerá de 392 gigawatts (GW) en el 2016 a 554GW en el 2030, hasta llegar a los 874GW en 2050. Mientras que en el “conservador” se plantea una reducción de 47GW en 2030 para volver al nivel original en 2050. En ambos casos Asia, África y Medio Oriente serán las puntas de lanza, mientras que Estados Unidos y gran parte de Europa tendrán el mayor retroceso.

En ambos casos es vital la colaboración de gobiernos e industria no solo para asegurar que equipo y personal estén capacitados para realizar su trabajo, también para asegurar la transportación y almacenamiento de los desechos. No está descartado que las energías alternativas puedan llegar a sustituir al petróleo, y al combustible nuclear, pero dado el ritmo de construcción de los reactores nucleares y la urgencia de países como China para encontrar sustento a su crecimiento, el escenario más factible es que ambas tendrán que coexistir.

Juan Manuel Ponce