Oklahoma tendrá el parque eólico más grande de EU: estará listo en 2020

De acuerdo a los informes especializados del sector, el 2017 fue un año importante para el desarrollo de proyectos de energía, a partir de fuentes renovables: Reino Unido, México y Estados Unidos, entre los tres países que más invirtieron.

Durante este año las inversiones en energía renovable han tenido un desempeño singular: según las últimas cifras de Bloomberg New Energy Finance (BNEF), alrededor del mundo se invirtieron USD$66,900 millones en energía limpia, sólo durante el tercer trimestre de este año; un aumento considerable respecto del mismo periodo anterior: de USD$47,800 millones. Estas cifras sugieren que el año finalizará con una inversión total de casi trescientos mil millones de dólares; aproximadamente 2% superior a lo que se registró durante el 2016.

Uno de los proyectos que han impulsado estas inversiones, es el Wind Catcher en Oklahoma: un proyecto de inversión y producción colaborativa entre Invergy, una firma global especializada en energía renovable con sede en Chicago, y la Southwestern Electric Power Company (SWEPCO); su compañía hermana, la Public Service Company of Oklahoma (PSO), también tendrá una participación. Este proyecto es quizá el más grande de toda la nación americana, y significó una inversión de USD$4.5 mil millones de dólares. Se planea que esté finalizado para 2020.

Su capacidad es una de las más imponentes en todo el globo: contará con 800 turbinas conectadas a las zonas urbanas circundantes, a través de cables de alta tensión que recorrerán 350 millas. Tendrá una capacidad, asimismo, de 2 giga watts. Según palabras de Peter Main, vocero de la Southwestern Electric, el proyecto se llevará a cabo en dos fases: “la primera fase del proyecto será el desarrollo de los primeros 2000 mega watts; la segunda será el desarrollo de la línea que conectará esta capacidad al sistema de transmisión que opera nuestra compañía”.

Esta línea de interconexión será construida a través del norte de Oklahoma, y llegará a una subestación cercana a Tulsa, que impulsará la potencia de la red. Según un informe de Bloomberg, aunque todavía se necesitan algunos permisos y acatar algunas regulaciones, la construcción del proyecto ya ha comenzado, y ya se tiene como un proyecto financiado. Según palabras de Amy Grace, jefa del área de investigación de BNEF para Norteamérica, “el Wind Catcher es un ejemplo de un proyecto de servicio público regulado, en un área con abundante energía eólica en Estados Unidos, que toma ventaja de los créditos fiscales federales para construir un proyecto que producirá electricidad a menor costo de las plantas de gas o carbón”.

Por otro lado, se espera que el Wind Catcher genere más de 8000 empleos directos, y alrededor de USD$300 millones de recaudación fiscal para el estado, los próximo 25 años. Como dijimos, la capacidad total del proyecto será de 2 giga watts, 70% de los cuales estarán operados por la SWEPCO (1400 mega watts) y el resto (600 mega watts) por la PSO. Aunque esta capacidad total es sumamente variable, ya que la velocidad de los vientos cambia, aun de acuerdo a temporadas, la potencia generada a partir del proyecto será integrada a aquella generada a partir de fuentes convencionales; esto, sin embargo, no impedirá que el portafolio de la SWEPCO de fuentes verdes se amplíe en un 20%.

Main también señala que el Wind Catcher, y la energía que genere, no tienen impuestos carbónicos, lo que podría generar, durante toda la vida del proyecto, ahorros a los contribuyentes por más de USD$5000 millones de dólares. En términos concretos, un usuario que consuma en promedio 1000 kilo watts de electricidad, observará que, después que el proyecto entre en operaciones, su recibo de consumo bajará alrededor de 3.5 por ciento.

La compañía Invergy, ha desarrollado y es dueña de proyectos a gran escala de gas natural y energía renovable alrededor del mundo: Japón, Europa y Norteamérica son sólo algunos. De acuerdo al informe de Bloomberg, después del Wind Catcher, los proyectos más importantes en la materia fueron los de Dong Energy, para continuar su parque eólico marino, “Hornsea 2”, en el Mar del Norte; el parque eólico Zuma Reynosa III, en nuestro país, que significó una inversión de USD$657 millones; y el proyecto eólico Coopers Gap, en Queensland, Australia, con una inversión de USD$ $631,000 millones.