Reforma Energética: avances, preocupaciones y expectativas 

Recientemente escuchamos al Secretario de Energía platicar sobre la buena marcha que ha tenido la Reforma Energética, proceso que innegablemente ha impulsado la transformación del sector de hidrocarburos, electricidad, transporte y almacenamiento de gas, petrolíferos, y energías alternas.

Pareciera que los diferentes esquemas de licitación o subasta de hidrocarburos y electricidad que se están aplicando en la Reforma Energética han tenido una positiva aceptación por parte de inversionistas internacionales, situación que no es la misma en otros países donde las empresas privadas están viviendo otra realidad en el sector de la energía. En este sentido la empresa Wood Mackenzie recientemente publicó un estudio sobre la recuperación del sector de hidrocarburos a nivel internacional, el cual indica que la mejora de los precios es atribuida más a factores puntuales coyunturales, que a una recuperación firme del mercado. De hecho las empresas siguen por debajo del valor de equilibrio de mercado que les permita reiniciar aquellos proyectos suspendidos desde mediados del año 2014.

Temas geopolíticos globales y regionales han ocasionado esta reacción del sector que ha logrado mover los precios de los 40 a los 50 dólares por barril. Este hecho plantea inquietudes e interrogantes que deben ser consideradas por quienes llevan las riendas de la política energética en el país, responsables también del proceso de reforma. Interrogantes, tales como: ¿Qué hace este proceso de Reforma Energética tan atractivo a los inversionistas internacionales y nacionales? ¿Por qué Brasil y Colombia no han sido tan exitosos como lo ha sido México? ¿Son factores geopolíticos? ¿Son factores competitivos o ventajas comparativas? ¿Qué diferencia a México de esos dos países? ¿Son factores coyunturales? Llama la atención que aun a las puertas de un proceso electoral, donde un candidato de la izquierda que lidera las encuestas, ha manifestado su desacuerdo con el proceso de Reforma Energética, no inquieta, ni ha afectado el interés de inversionistas hacia las diferentes actividades de licitaciones y subastas.

Independientemente de cuales sean las respuestas, lo cierto es que el proceso sigue adelante y en las dos próximas rondas 2.4 de aguas profundas y 3.1 de aguas someras se están ofertando 64 bloques marinos, mismos que representan el 50% de los recursos prospectivos incluidos en el plan quinquenal de licitaciones 2015 – 2019, superando las últimas ofertas de Brasil y Estados Unidos. Si analizamos los resultados de la reforma desde un punto de vista práctico, estos han sido buenos en muchos sentidos, pues no solo se ha diversificado la base de operadores en el país, también ha logrado capturar el interés de las empresas privadas internacionales grandes – las denominadas majors. Desde el punto de vista del Estado, la parte institucional relacionada con esta reforma ha crecido, ha madurado – tanto la SENER como la CNH y la SHCP – han desarrollado procesos internos y regulaciones de clase mundial. Un ejemplo de ello lo representa el sistema de información que al inicio dependió totalmente de lo que Pemex suministró a la CNH y al día de hoy se ha convertido en un sistema de data muy completo y que le produce beneficios al Estado por medio de la venta de los paquetes de información que las empresas interesadas deben adquirir en cada licitación.

En términos operativos, ya las empresas que obtuvieron bloques en las dos primeras licitaciones han avanzado en sus trabajos exploratorios y de desarrollo, perforando pozos exitosos que han confirmado la presencia de hidrocarburos en la franja de aguas someras y aguas costeras del Litoral de Tabasco, y también pozos productores que ya están acumulando sus primeros barriles frescos. También las empresas más pequeñas que obtuvieron campos en la Ronda 1.3 han sometido sus programas mínimos de trabajo, lo que ha significado un enorme reto para muchas de ellas, pues el tema costos, ha pasado a ser fundamental y crítico. También en la Ronda 2.3 se logró colocar sus bloques descubriendo el interés de desarrollar el gas, aun en las condiciones actuales de mercado. Este aspecto es muy interesante, pues el gas sigue siendo un tema crítico para México, y tarde o temprano requiere disminuir su dependencia del suministro de la unión americana. El desarrollo de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN, ha traído a la mesa un tema de riesgo económico para el país.

La dependencia del mercado norteamericano para la colocación de más del 80% de las exportaciones de México, requiere de un enfoque profundo y acelerado hacia la diversificación, pues la vulnerabilidad está allí y eso significa debilidad en el proceso de negociación, lo que ya se ha notado. La actitud de rechazo de los Estados Unidos, siguiendo instrucciones precisas del Presidente, al oponerse a los acuerdos existentes en los cuales se siente en condiciones desventajosas, ha dificultado el avance más efectivo de las negociaciones. El tema energético – poco mencionado hasta ahora en las rondas del TLCAN – también trae oportunidades y amenazas, y la dependencia en el suministro de gas puede ser utilizada como un elemento importante en la cadena de discusiones, pues el ceder en algunos temas para lograr beneficios en otros temas es clave.

El gas puede ser utilizado como un eslabón que forzaría a negociar otros en una cadena de valor integral, en los cuales México pueda tener interés y deberá ceder, para asegurar el suministro necesario. Este es solo un ejemplo de varios temas que se han mantenido alejados de la discusión pública pero que van a ir surgiendo en la medida en que se vayan incrementando las operaciones de empresas en la cadena de valor de la Reforma Energética. Algunos de esos temas son: el laboral y el rol del sindicato petrolero mexicano ante esta nueva realidad operativa en el negocio, el desarrollo de empleos tan necesarios en las diferentes regiones petroleras; así como el fortalecimiento de los servicios que ofrecen empresas nacionales que han sentido la crisis de manera muy fuerte y que esperan su recuperación en este nuevo mosaico energético. Aunque hasta ahora todo ha sido muy bueno y positivo en el avance de la Reforma, aún estamos en etapas prematuras de la ejecución de la misma; en la medida que sigamos avanzando en la operatividad, surgirán temas que requerirán definiciones políticas, estratégicas y de mercado para seguir afianzando la confianza mostrada hasta el momento por ese sector inversionista privado en la economía mexicana.

Luis Vielma Lobo

Director General de Galem Energy