Reforma Energética. Resultados medibles, pero con limitaciones

Los resultados de la Reforma Energética ya son medibles,
pero no lo suficiente debido a que las condiciones
de los mercados pasan por un periodo
extraordinario: el de una crisis energética, la peor del presente
siglo y la más fuerte en al menos 25 años.
Es un hecho incontrovertible que la Reforma Energética
llegó en el peor momento, pero más vale tarde que nunca.
Diez o quince años antes ya estaba propuesta y existía la
plena convicción de que era necesaria; sin embargo, quienes
perdieron el poder decidieron aplazarla con el pretexto
de “revisarla” a profundidad y quienes detentaban el poder
en ese momento no supieron y no pudieron hacer nada.
Por eso, los resultados actuales de la Reforma Energética
se miden en dos ámbitos: el de las expectativas y el de las
cifras comprobables.
De acuerdo con los números del gobierno, medibles y
probados, son poco más de USD $22 mil millones los que ya
están comprometidos en el país, producto de los procesos
licitatorios y los contratos derivados. Este dinero ya está
“firmado”, forma parte de los acuerdos que se han signado
en el mercado, y se compone de diversas inversiones en
diferentes rubros del sector energético.
Es dinero que llegará a nuestro país sin duda alguna,
difícilmente no sucederá porque se supone que quienes
lo comprometieron lo hicieron midiendo los riesgos