2017 es un punto de inflexión para Pemex: González Anaya

Prácticamente todas las calificadoras internacionales han cambiado su perspectiva para Pemex, desde negativa a estable; el riesgo financiero de la empresa ha bajado 2 puntos porcentuales.

Petróleos Mexicanos (Pemex) vive los nuevos tiempos impulsado por la reforma energética cuyos beneficios ya son innegables, muchos son los factores que demuestran que la Empresa Productiva del Estado se encuentra en plena marcha.

“El 2017 es un punto de inflexión para Pemex”, expresó ante el presidente de México y diversos funcionarios del gabinete el principal directivo de la Empresa Productiva del Estado. El Director General de Pemex, José Antonio González Anaya, hizo un análisis sobre la situación de la compañía, luego de que hace casi dos años el presidente de México lo nombrara director general de la empresa y le diera dos encomiendas muy precisas: estabilizar las finanzas de Pemex y acelerar la implementación de la reforma energética. González Anaya señaló que la reforma energética es una de las de mayor calado, que le permite a cualquier empresa participar en toda la cadena de valor del mercado petrolero mexicano, “es así de sencillo y así de profundo”, explicó el funcionario.

Pemex con finanzas mejorables, pero estables; en 2018 aumentará producción

En lo que respecta a la primera de las instrucciones que le diera el presidente Peña Nieto al director general de Pemex, José Antonio González Anaya señaló que hoy por hoy la empresa cuenta con finanzas estables, mejorables pero estables.

“El esfuerzo fue enorme, hicimos un gran ajuste de gasto con un enorme sacrificio para los trabajadores; tomamos medidas para fortalecer el balance financiero de la compañía; por primea vez en la historia compramos una cobertura para proteger el presupuesto de inversión de las variaciones de los precios del petróleo, hemos regresado a los mercados financieros internacionales con un enorme éxito, a tal grado que hemos cubierto todas nuestras necesidades de financiamiento hasta que termine la actual administración, diciembre de 2018”, explicó el funcionario.

Pemex ya no producirá por producir, solo lo hará cuando sea económicamente viable

También, explicó que como consecuencia del perfil financiero de Pemex, su riesgo financiero se ha disminuido en dos puntos porcentuales, lo que tiene un enorme impacto sobre la deuda de Pemex, como consecuencia las calificadoras internacionales han cambiado su perspectiva, todas menos una, de negativa a estable. El 2017 es un punto de inflexión para Pemex ya que, entre otras cosas, el balance financiero de la empresa se está mejorando, señaló González Anaya.

“Hoy, por primera vez desde el año 2012 Pemex va a tener un superávit primario, mientras que el año pasado por primera ocasión Pemex cumplió su meta de producción, y más aún, el próximo año, en 2018, Pemex aumentará por primera ocasión desde 2004 su producción”, dijo José Antonio González Anaya.

Dejar de producir por producir

Una de las diferencias del nuevo Pemex con respecto al anterior, consiste en que la Empresa Productiva del Estado ahora produce de manera diferente, “Pemex ya no producirá por producir, solo lo hará cuando sea económicamente viable”, dijo el funcionario petrolero. Pemex también cuenta ya con una agresiva estrategia de alianzas, ya hubo las primeras tres con un enorme éxito, pero en enero se espera la primera alianza en aguas someras y la segunda en aguas profundas, mientras que en marzo habrá un grupo grande de asignaciones terrestres en agrupaciones para aumentar la producción de Pemex más pronto. Además, se incrementan las reservas mediante la participación en las licitaciones llevadas a cabo por la Secretaría de Energía, gracias a esto Pemex ya cuenta con socios de la calidad de Chevrón, Inpex y Ecopetrol.

Por su parte, el reto de Pemex refinación, dijo José Antonio González Anaya, es aumentar la producción de gasolinas y diésel de manera rentable, de lo que se trata es de que no necesariamente México necesita más refinerías, sino que las que tenemos rindan más. Para ello, explicó González Anaya, es reducir los paros no programados, que nada tienen que ver con refinación, gracias a la reforma energética se acabará esto. Lo anterior, entre otras cosas permitirá que se concentren en lo que saben hacer, en la actividad de refinación, 2017 será el segundo año con mayor inversión en mantenimiento de la historia, 9 mil 500 millones de pesos.

La planta de coquización en Tula, cuya primera etapa se puso en marcha ya, con una inversión total de 4 mil 600 millones de dólares, permitirá que se impulse la producción de gasolinas y diésel con la misma cantidad de petróleo de 154 mil a 220 mil barriles. La refinería de Tula será el principal referente de refinación en México, explicó el funcionario de Pemex.

Antonio Sandoval