AMLO, error garrafal tu propuesta; después no culpes a “la mafia del poder”

Vaya disparate y error garrafal que ha cometido el abanderado presidencial por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ignoramos si dijo lo que dijo sin pensarlo o como consecuencia de un consejo que le dio alguien que dice ser su amigo. Otorgar amnistía a los criminales, vaya ocurrencia.

Andrés Manuel, después no digas que la mafia del poder te robó la elección, si tuvieras un poco de autocrítica te darías cuenta que lo que acabas de señalar es por lo menos un disparate mayúsculo del que tus adversarios se valdrán para tundirte con todo.

Está bien que en aras de llevar a México a la anhelada paz social busques formas y mecanismos para tal fin y hagas propuestas de campaña, pero deben ser serias, lógicas y coherentes, no ocurrencias domingueras y menos en momentos como los actuales.

Amnistiar a criminales es una de las peores ocurrencias que pueda tener cualquier persona con 5 gramos de sentido común, son muchas las implicaciones, pero más allá, es mucho el dolor que México ha padecido para que ahora alguien con su halo de pureza nos diga que para que en este país haya paz será necesario perdonar a todos los delincuentes.

Incluso hace dudar de la capacidad que ese alguien tenga para resolver los profundos problemas de México, si llega a ser presidente, con ocurrencias dignas de un fin de semana etílico.

A la lógica lluvia de críticas que ha recibido tu ocurrencia, se suman otras cosas que son más profundas. No solamente le diste material a todos los que están en contra tuya para decirte, con justa razón, que no se puede estar del lado de los criminales; también te han dicho que tal parece que estás a favor de la impunidad. Sin olvidar la andanada de burlas que se hicieron en las últimas horas: desde quienes postulan al Chapo Guzmán para ocupar alguna de las secretarías de estado, escudándose en tu chabacana propuesta, hasta los que señalan que existen varios indicios “sospechosos” que relacionan a gente tuya, o del partido que diriges, con grupos impresentables.

Más allá de todo eso, subsiste el agravio que millones de mexicanos han padecido. No les puedes decir a los familiares de los miles de policías abatidos por grupos criminales que ni modo, que olviden y perdonen para que el victimario que dejó huérfanos y viudas salga así tan campante de la cárcel o nunca en su vida enfrente la justicia por más muertos y descabezados que haya dejado en su violenta carrera.

¿Dónde quedan los miles de millones de pesos gastados en todo este siglo en la lucha contra ese cáncer social llamado criminalidad?, ¿Dónde están los miles de desplazados por la violencia?, ¿fue inútil el sacrificio de miles de soldados, marinos y policías?, ¿Dónde quedan los miles de huérfanos y viudas?, ¿has visto Andrés Manuel el sadismo con el que actúan estos delincuentes?, ¿cómo le pides a la sociedad que olvide y perdone?

Si bien no se trata de vivir en el conflicto eterno, ni solapar lo que erróneamente se ha llamado la “guerra contra el narco”, es un hecho que tampoco podemos ni debemos amnistiar a delincuentes, criminales que han lastimado a México y la sociedad, no podemos perdonar y olvidar; si eso sucede, entonces las leyes de este país que se vayan al carajo, no sirven para nada.

No puede llegar un mesías a perdonar a los delincuentes y hacer como que nada sucedió, una injusticia tan grande no puede cristalizarse. México es un país muy lastimado por la violencia y su delincuencia; los próximos candidatos tendrán que presentarnos a los mexicanos un plan de trabajo que nos permita evaluar con todo detenimiento su viabilidad.

Sin embargo, no debe olvidarse que la inmensa mayoría de la sociedad está lastimada y que las propuestas deben ser serias, viables y, sobre todo, apegadas a la ley. Proponer que se otorgue amnistía para los criminales es una vacilada y al mismo tiempo una falta de respeto, entre otras cosas, para las víctimas directas, y las colaterales, de los criminales.

Decirles a esas víctimas, donde quiera que se encuentren, a sus familiares y a toda la sociedad en general, que ni modo, que se aguanten y perdonen, con tal de alcanzar la paz social, es una ofensa.

Andrés Manuel, ya cometiste un error garrafal y eso que no han empezado las campañas, después no culpes a “la mafia del poder”, si te pones de pechito.