Crónica: Un aniversario de esperanza, con EPN arropado por el gremio petrolero

Ciudad del Carmen, Campeche. Los peores momentos en la industria petrolera mexicana parecen haber quedado atrás, o al menos eso es lo que este sábado 18 de marzo se reflejó durante la ceremonia del 79 aniversario de la Expropiación Petrolera en este puerto.

Desde arengas petroleras con renovados bríos, como no se observaba al menos en las dos más recientes celebraciones, hasta un desbordado optimismo particularmente entre los trabajadores, “la base”, petrolera, esa que sabe lo que de verdad sucede en la industria.

Por otra parte, vimos a un presidente Enrique Peña Nieto como pocas veces, relajado, cerca de la base petrolera y sin negarse a las selfies, tomó varios minutos llegar al lugar desde donde dirigiría el discurso estelar de la tarde, un “convivio” con los trabajadores petroleros como el de este sábado no se había observado desde hace varios años.

El presidente no dejó de expresar sus condolencias para los trabajadores petroleros afectados, junto con los de otras empresas, por las recientes explosiones en Salamanca. También felicitó a los soldados que le dieron  la bienvenida en este puerto, por el apoyo a la población. Metros adelante se dió un abrazo con el líder petrolero, Carlos Romero Deschamps.

Pero de regreso a la celebración, no es que los petroleros hayan olvidado sus arengas en otros años, sabemos que son por lo general muy combativos en este sentido, ni que las sonrisas de los funcionarios y sus discursos carecieran de ese halo de optimismo que siempre está presente en un aniversario de la empresa más importante del país.

Quienes asistimos en años pasados a dicha conmemoración no podríamos evitar “sentir” algo en el ambiente, esa sensación inequívoca de que las cosas no van bien, así nos sucedió para ser concretos los dos años más recientes antes de este 2017.

En 2015 la debacle de los precios internacionales del petróleo auguraba un negro panorama para la industria petrolera, con todo y la implementación de la Reforma Energética, que para entonces daba sus primeros pasos. El ambiente enrarecido, aun en medio de los vítores petroleros no dejaban muchas dudas sobre las circunstancias en las que se llevaba a cabo la celebración de dicho aniversario.

En 2016 las cosas no iban mejor, la empresa había pasado por un brutal recorte de 100 mil millones de pesos en su gasto, se recortaron miles de empleos, muchos proyectos también, al tiempo que el director general era reemplazado y llegaba José Antonio González Anaya, el barco necesitaba urgentemente un nuevo capitán para navegar en medio de la tormenta más violenta que debía enfrentar en décadas.

La debacle de los precios internacionales del petróleo era otro de los puntos que tenía en jaque a la industria petrolero, y desde luego a los trabajadores petroleros.

Este sin duda fue un aniversario diferente, quizás por el preámbulo de lo que serán para 2018 las primeras ocho décadas de una empresa que ha pasado momentos complicados en los años recientes, pero que se impulsa todos los días, con el trabajo de sus funcionarios sin lugar a dudas, pero también de sus miles de trabajadores.

En Ciudad del Carmen, Campeche este sábado 18 de marzo es un día largo, muy largo, las celebraciones cunden por todo el puerto, una ciudad eminentemente petrolera que en años recientes vivió momentos angustiantes, pero que hoy parece renacer, por unas horas se olvidarán las tribulaciones para dar paso a la fiesta. Quizás los próximos retos para la empresa no serán su supervivencia, sino la exploración de nuevos caminos allende las fronteras, tal como les dijo en la finalización de su discurso un Peña Nieto arropado por el gremio petrolero, como no se había observado desde hace algún tiempo.