¿González Anaya, padre desnaturalizado?, nunca

En los círculos políticos se da como un hecho que José Antonio González Anaya se va de Pemex, y lo hará como llegó, por la puerta principal, para incorporarse al gabinete en pleno. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) parece ser su destino final, dicen quienes saben.

Es el candidato ideal, entiende a la perfección los entretelones fiscales y macroeconómicos, amén de ser conocido y reconocido en el mundo de las finanzas nacionales e internacionales, hablamos pues de un peso completo.

Fuentes de la SHCP empiezan también a considerar como un hecho que su Pepe Toño (Meade), será sustituido en breve por otro Pepe Toño (González Anaya), pero también reconocen que el que llega es una “chucha cuerera” en estos temas de la administración y las finanzas públicas.

¿Pemex quedará damnificada?, ¿Pepe Toño será un padre desnaturalizado que engendró al chamaco y se desentendió?, son algunas de las preguntas que se hacen quienes andan con la brújula perdida.

De ninguna manera, contestan molestos los voceros Pepetoñistas. Si Pepe Toño llega a la SHCP a sustituir al otro Pepe Toño, Pemex quedará prácticamente blindada con un secretario de hacienda que conoce a la perfección lo que sucede en la compañía, es muy probable que en Marina Nacional se sienta todavía la mano dura del egresado del Tecnológico de Massachusetts, pero ahora a larga distancia, desde la segunda oficina más importante del Palacio Nacional, la más importante es la del Presidente.

Pero, ¿a qué chamaco se refieren?, ¿porqué dicen que Pepe Toño está a punto de convertirse en un padre desnaturalizado? El chamaco es nada más y nada menos que el Plan de Negocios de Pemex, concebido por el sustituto del inefable Emilio Lozoya para darle a la empresa petrolera del país algo que debió tener desde hace muchos años, y que si eso hubiera sucedido otro gallo le cantaría a México: rentabilidad.

Ese Plan de Negocios también ténganlo por seguro que Pepe Toño se encargará desde Palacio Nacional de que se cumpla al pie de la letra, nomás faltaba. Pepe Toño no será un padre desnaturalizado, eso jamás, dicen sus cercanos, ya fijó la ruta a seguir para Pemex y se cumplirá esté o no al frente de la compañía. Al menos mientras no se decida otra cosa y el país no de un viraje político de 360 grados el próximo 1 de julio de 2018.

Así, la herencia de Pepe Toño para Pemex es muy clara, se llama Plan de Negocios 2016-2021, él se encargará de vigilar que el retoño se alimente y crezca conforme lo planeado, incluso será mejor si lo hace desde la SHCP. Dentro de los plazos estimados el retoño se convertirá en un vigoroso joven orgulloso de su progenitor. Es pues la de Pepe Toño, una paternidad responsable y de largo plazo, suceda lo que suceda en Pemex.