Mejora perspectiva calificación de deuda de México: CI Banco

El mayor optimismo sobre México y su evolución económica-financiera favorable durante el primer semestre de 2017 ya está haciendo eco en las agencias calificadoras.

De alguna forma u otra, la agencia Standard & Poor’s está de acuerdo con este balance positivo al mejorar la perspectiva de la calificación de deuda a “estable” después de que la habían bajado a “negativa” hace un año, dando un espaldarazo a los esfuerzos de consolidación fiscal del gobierno federal y descartando efectos negativos significativos por la renegociación del TLCAN. Es muy probable que otras agencias calificadoras hagan lo propio en las siguientes semanas/meses.

Entre mejor sea la calificación de deuda de un país mejores serán las condiciones de financiamiento del gobierno y de la economía, ya sea en cuanto acceso a mayores opciones de crédito o a mejores tasas de interés. Actualmente México cuenta con una calificación de las mejores de América Latina, sólo por debajo de Chile.

Sin duda, la situación de las finanzas públicas presenta una mejora en el primer semestre de 2017, en gran parte por el remanente histórico que recibió el gobierno federal por parte de Banxico, aunque también refleja el esfuerzo de disciplina financiera de la actual Administración el cual ha sido mayor que en el pasado reciente.

Sin embargo, las finanzas del gobierno federal enfrentan por lo menos cinco retos importantes para el corto y mediano plazo:

1. El costo financiero de la deuda sigue creciendo. Durante enero-mayo de 2017, el incremento de este rubro fue de 34.5%.

2. La mayor parte de las reducciones del gasto público se dan en el rubro de inversión física. En los primeros cinco meses del año registra una contracción de 20%. En 2016, como porcentaje del gasto programable representó sólo el 12.6%, su menor nivel desde el 2002.

3. Es probable que en 2018 Banxico no registre remanentes (el peso mexicano se ha apreciado), lo que restaría un soporte para los ingresos del gobierno federal.

4. La situación de la deuda pública estatal sigue siendo insostenible y puede empeorar.

5. Las elecciones presidenciales del próximo año supondrán un gran reto para las finanzas públicas, debido al incentivo a un mayor gasto o sustitución de recursos hacia actividades consideradas con mayor impacto político.

Lo avanzado en este 2017 es un paso en la dirección correcta para retomar el paso de confianza y perspectiva que se tenía del país hace un par de años (sólidos fundamentos económicos para enfrentar una posible tormenta financiera internacional). Sin embargo, es necesario redoblar esfuerzos en el área de finanzas públicas para evitar futuros desequilibrios y su impacto negativo en el desempeño económico de México.

Esta mejora en la perspectiva de calificación de deuda es una muy buena noticia para México y para el tipo de cambio. Las agencias calificadoras comienzan a notar una intención comprometida y seria de mejora en los fundamentales del país. Las probabilidades de reducciones en la calificación del riesgo del país se reducen considerablemente, lo que resta presión para el peso mexicano.