Eficiencia, clave del futuro energético del planeta

Fuente: ExxonMobil

Aunque los esfuerzos por implementar soluciones energéticas sustentables se han incrementado considerablemente por todo el mundo, las proyecciones indican que combustibles convencionales, como el petróleo, seguirán siendo el sustento de varias naciones en desarrollo e, incluso, de algunas en desarrollo.

Gracias a que varios países han desarrollado políticas para fomentar el uso de fuentes renovables de energía: como la eólica, fotovoltaica, hidráulica, geotérmica, entre otras más; su adaptación, pero sobretodo, los costos relacionados con su implementación han decrecido en los últimos años. De acuerdo a un estudio realizado por la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA en inglés), entre 2010 y 2016 los costos en la generación de electricidad mediante celdas fotovoltaicas se redujeron en un 69%, mientras que los costos de los parques eólicos tuvieron una reducción de 18%. Datos proporcionados por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) apuntan que, tan solo en un año, el número de techos solares se duplicó en nuestro país, para llegar a alrededor de 59 mil. La Agencia Internacional de Energía (IEA en inglés), anunció que durante 2017 el mercado de los Autos Eléctricos supero los 2 millones de unidades, gracias en parte a regiones como Asia y Europa.

La eficiencia energética global solo representa el 32%

Aunque esto podría significar que las metas establecidas por el Acuerdo de País, que busca reducir las emisiones de gases de invernadero, se cumplirán cabalmente para el 2030. La realidad es que reducir el número de plantas eléctricas de carbón, o sustituir autos de gasolina por eléctricos, es hasta el momento insuficiente. Tan solo en noviembre del año pasado Alemania, un país con una capacidad eólica de alrededor de 40 gigawatts (GW), anunció que no podrá cumplir con sus objetivos de reducción de emisiones en el 2020. Aunque el país es uno de los proponentes más fuertes de las fuentes de energías renovables, estas aun no son suficientes para sostener el crecimiento industrial que ese, y otros países desarrollados, requieren para mantener su economía.

De acuerdo a ExxonMobil la dependencia al petróleo y, por consecuencia, las emisiones de gases de invernadero continuaran en crecimiento por lo menos hasta el año 2040. Si bien en regiones como en Norteamérica, Europa e incluso China presentarán una disminución de ambos a partir del año del 2020, en regiones en desarrollo como el Medio Oriente, África y Latinoamérica sectores como el transporte, la generación de electricidad, la industria y los hogares, aun dependerán de los combustibles convencionales. Un factor importante es la eficiencia energética, la IEA apunta a una disminución de hasta 50 billones USD en importaciones, entre 2010 y 2016, en los países miembros de la agencia que adoptaron tecnologías y procesos destinados al ahorro energético; mientras que en los hogares, el gasto destinado a la compra de energía se redujo en $300 billones USD, tan solo en 2016. En lo que se refiere a nuestro país, la IEA menciona en su estudio de eficiencia que en 2017 se ahorraron alrededor de $60USD per cápita, comparado con los $170 ahorrados en Estados Unidos o los $580USD de Alemania. En general la eficiencia energética global solo representa el 32%, por lo que todavía hay mucho por mejorar.

Motores a combustión más eficientes tendrían el potencial de ahorrar 11 mbd

Eficiencia no solo se refiere a las tecnologías recientes o más populares, sino también a las que actualmente se utilizan como es el motor de combustión. En su más reciente columna Rebecca B Liebert, Presidente y CEO de Honeywell UOP, menciona que en el año 2035 el planeta utilizará 23 millones de barriles diarios de petróleo (bdp), tan solo para generar combustibles para el transporte. Pero aun si las metas de adquisición de autos eléctricos llegarán a cumplirse, lo que significa alrededor 100 millones de unidades en circulación -cifra pronosticada por British Petroleum-, estas solo removerían 1.2 mbd; mientras que, motores a combustión más eficientes tendrían el potencial de ahorrar 11 mbd. Y esto no solo se reduce al transporte, en su columna Liebert destaca que la clase media y el PIB mundial de duplicarán en los próximos 30 años, lo que significa una mayor demanda de textiles, electrónicos, plásticos y otros productos que dependen enormemente de la industria petroquímica; además de consumir una gran cantidad de electricidad en su fabricación.

Ante este panorama el planeta no solo debe de implementar y desarrollar medios sustentables, sino también hacer más eficientes los que se utilizan actualmente, especialmente en regiones en vías de desarrollo en donde instalar soluciones energéticas renovables a gran escala no es aun factible.

Juan Manuel Ponce